Nuestras pensiones

Pensionistas lo somos todos. Unos lo son ya, hoy en día. Otros lo somos a futuro, en potencia, pero lo somos.

Bastantes durangueses y españoles han podido sentir en las últimos semanas cierto desasosiego sobre el futuro de sus pensiones. Pero lo primero que les dijo el presidente Rajoy en su intervención, a iniciativa propia el pasado 14 de marzo es que no hay motivo para ello.

Les dijo que los pensionistas de hoy y los que lo seremos en el futuro debemos estar seguros de que nuestro Gobierno está comprometido con el presente y el futuro de ese pacto entre generaciones que es el Sistema de Pensiones.

El actual modelo institucional de la Seguridad Social tiene ya 40 años a lo largo de los cuales se ha ido perfeccionando, y gracias a ello España es un referente internacional en protección social.

Este debate es de una enorme importancia porque afecta al conjunto de la población española, a quienes son pensionistas hoy y a quienes pretendemos serlo en el futuro y hablamos de mujeres y hombres que han trabajado toda su vida y saben lo que es el esfuerzo, el tesón y el deber. Que lo conocen perfectamente y de primera mano. Y para quienes hoy la pensión es el medio de vida, único en la mayoría de los casos. Y que hablamos de personas, hablamos de su vida y de sus necesidades. Y como todos bien sabemos la acción de un gobierno no puede tener objetivo más noble que atender a las personas.

Las pensiones son irrenunciables, porque no entendemos una sociedad que no garantice unas prestaciones suficientes para asegurar una vida digna a nuestros mayores y debemos tener claro que el gasto en pensiones es el mayor gasto de las administraciones públicas, no habiendo en la actualidad en el presupuesto de España ninguna otra partida que se acerque ni de lejos al gasto en pensiones. Lo cual obliga a actuar al gobierno responsablemente para mantener el sistema, haciéndolo sostenible y, en la medida de lo posible, mejorarlo.

Cuando el presidente del gobierno se presentó por primera vez a la investidura para para la presidencia, allá por diciembre de 2011, España estaba inmersa en una profunda crisis que estuvo a punto de llevarnos a la quiebra y al consiguiente rescate de nuestra economía. Y para evitarlo la única alternativa fue reducir el gasto de las administraciones públicas. Muchos lo criticaron entonces, pero hoy todos sabemos lo injustas que eran aquellas críticas.

Y la ciudadanía de Durango recuerda bien que en aquel momento de absoluta emergencia, solamente quedaron fuera de la reducción del gasto público las PENSIONES y el DESEMPLEO. Las pensiones se descongelaron y subieron todos los años, el Gobierno del Partido Popular logró mantenerlas y subirlas. Y, lo más importante, se sentaron las bases para asegurarlas en el futuro. Hoy contamos con el compromiso de que mientras sea presidente del gobierno el Sr. Rajoy, las pensiones no se van a congelar, subirán siempre y todo cuanto sea posible.

Las pensiones no las paga este gobierno, ni ningún otro. Las pagamos entre todos, con las cotizaciones y los impuestos. El estado sólo interviene como administrador y como garante, asegurando la equidad, la igualdad, y la solidaridad entre los ciudadanos.

Claro que todos compartimos el deseo de que España pueda disfrutar hoy y siempre del mejor sistema de pensiones. Un sistema que atienda a todos, que proporcione los medios suficientes para vivir dignamente y que sea sostenible en el futuro. Pero no basta con desearlo, hay que saber cómo conseguirlo. No son suficientes los buenos deseos. La clave está en ser capaces de hacer una política que nos permita plasmarlos en realidades y, en consecuencia, mantener el sistema y mejorarlo. Lo fundamental es la capacidad para llevar a cabo una política económica que cree empleo y aumente, por consiguiente, el número de cotizantes.

El gasto en pensiones en 2017 fue de 139.637 millones de euros. Eso es más del 40% del presupuesto que gestiona el Gobierno de España. Se dedica a pensiones el 29% del gasto público total español, es decir del gasto de la Administración General del Estado, más el de las Comunidades Autónomas, y de los Ayuntamientos. Resumido, de todo el presupuesto público. Las pensiones más que duplican al siguiente capítulo, que es la Sanidad. Pero por muy importante que sea su magnitud actual, no es menos importante su proyección de futuro. No hay gasto que experimente un incremento similar, solo por la evolución demográfica y sin necesidad de adoptar ninguna decisión política.

Hace tan solo diez años, el gasto público en pensiones era de algo más del 21% (21,6%) del total del gasto público en España; hoy, repito, es del 29%. Un incremento de más de 48.000 millones de euros.

A finales de 2011, cuando Mariano Rajoy llegó al gobierno, la nómina mensual de pensiones era de unos 8.100 millones de euros. La última que se ha pagado, en febrero de 2018, es de unos 10.100. Es decir, 2.000 millones más, al mes. La entrada de nuevos pensionistas en el sistema supondrá, en este año 2018, un aumento del gasto en pensiones de más de 3.800 millones de euros; y eso sin revalorización alguna. Dicho de otra manera, el gasto en pensiones aumenta, de forma automática, a un ritmo en torno al 3%. Con este gasto los españoles pagamos cada año más de 10,6 millones de pensiones. De estas, más de 9 millones y medio son contributivas; más de 454.000 son no contributivas; y 634.000 responden al sistema de clases pasivas. En su mayoría son pensiones de jubilación, pero también de viudedad, orfandad o incapacidad. En España son más de 14 millones de personas las que reciben todos los meses algún tipo de pensión, prestación o subsidio.

España tiene un buen Sistema de Pensiones según lo dice el informe de la OCDE de 2017. Los 35 países de la OCDE se encuentran entre los mas desarrollados y con mejores sistemas de seguridad social. Para los niveles de renta de personas mayores de 65 años extraemos de este informe: primero, que en España la pensión media representa el 72,3% del salario previo a la jubilación, en la OCDE el 52% (estamos 20 puntos por encima de la media); segundo, en España la renta de la población mayor de 65 años representa el 98,8% de la renta media del total de la población (la población en edad de jubilación percibe casi los mismos ingresos que la media del resto de trabajadores) mientras que en la OCDE es el 87,6%; y tercero, según la OCDE España es uno de los países con menor población mayor de 65 años en situación de pobreza.

Con la crisis económica que hemos vivido es sistema ha cumplido su misión siendo un instrumento de garantía de rentas para millones de hogares en España, y para seguir preservando este buen sistema es necesario un mínimo consenso para poner en marcha algunas reformas imprescindibles y, sobre todo, fundamental, seguir creando empleo, más empleo y mejor empleo.

Lo único que garantiza de verdad el pago de las pensiones de hoy y de las de mañana es el empleo. Las pensiones están hoy seguras porque este gobierno ha fortalecido el puntal que las sostiene, su fuente de financiación, el empleo.

En España hemos vivido una crisis económica como nunca habíamos conocido. En esa crisis se perdieron 3,8 millones de empleos; y saben también que los ingresos del Estado cayeron en 70.000 millones de euros sólo en dos años. Es esto, la pérdida de empleo y la consiguiente de recaudación, lo que ha puesto, de verdad, en peligro las pensiones.

Por cada nuevo pensionista que entraba en el sistema, 3 personas dejaban de cotizar a la seguridad social. Hoy, la situación se ha invertido. Por cada nuevo pensionista, se crean 6 empleos.

Las pensiones se han sostenido porque hemos evitado un rescate de la economía española, que nos hubiera llevado a su drástica reducción (en algunos casos hasta el 40%, y todos sabemos de algún país que lo ha vivido), y porque hemos sido capaces de darle la vuelta a la situación de nuestra economía y empezar a crecer y a crear empleo. Incluso en una situación tan difícil como la que hemos vivido, con una pérdida masiva de empleo y de recaudación, hemos sido capaces de no reducir las pensiones, de no congelarlas y, además, hemos podido subirlas, aunque no tanto como nos hubiera gustado.

Y alguien se puede preguntar, ¿acaso, para facilitar los pagos, se han mantenido las pensiones congeladas? En absoluto. Se han subido las pensiones todos los años, sin excepción, con los recursos que proporcionaba el sistema. Y no hemos tenido que elegir, como otros países, entre sostenibilidad económica, suficiencia de las prestaciones, y cobertura del sistema en su conjunto, ya que hemos podido mejorar y avanzar en los tres objetivos gracias a haber actuado con prudencia y responsabilidad. Y eso nadie lo pone en duda.

Todo ello se ha conseguido gracias a la política económica que ha aplicado Gobierno del Partido Popular, y por ello no sólo hemos crecido y hemos creado empleo, a la cabeza de Europa, por encima de la zona euro y de Alemania, Francia o Italia, sino que lo hacemos, de forma competitiva.

2017 es el cuarto año consecutivo de crecimiento, creación de empleo y superávit externo, una combinación de tres elementos que, en nuestro modelo, no se había dado nunca.

La sostenibilidad de nuestro sistema de pensiones y el importe de estas dependen del empleo: de que trabajen muchas personas y de que lo hagan en empleos cada vez mejores. Solo si hay más gente cotizando se pueden pagar más y mejores pensiones. La prioridad es hacer todo lo posible para seguir creciendo y creando empleo cada vez más estable, y cada vez mejor remunerado.

Tenemos un sistema que bien merece nuestra confianza y la de los pensionistas, que ha sobrevivido a la pérdida de más de tres millones de cotizantes, mientras el número de pensionistas se incrementaba en un millón, sin que en ningún momento se hayan dejado de pagar las pensiones.

Hoy se pagan más pensiones que nunca, más altas, y durante más tiempo, dada la estimable esperanza de vida que afortunadamente tenemos en España. Y nuestro objetivo es que eso siga siendo así en el futuro.

El Sistema de Pensiones en España, gracias a la buena gestión llevada a cabo por el Partido Popular está recuperando el equilibrio financiero en un clima de gran creación de empleo, ofrece las mejores garantías para corregir el déficit y ganar flexibilidad en sus decisiones, por ejemplo, mejorando las pensiones más bajas.

Lo único que puede amenazar nuestras pensiones es volver a las políticas erróneas, las que generan desempleo. Y lo que puede amenazar la tranquilidad de los pensionistas es que caigamos en la tentación de incluir las pensiones en el terreno de la pelea partidaria.

Estos son los dos únicos peligros: el paro y la demagogia. Y por ello, la mayoría de duranguesas y durangueses manifiesta su apoyo a la política que viene practicando el Gobierno de España y expresa su reconocimiento a la política del Sistema de Pensiones para los actuales pensionistas y para los pensionistas futuros.

Durangon Whatsapp

Fran Garate es concejal del PP en el Ayuntamiento de Durango

Artículos: 19
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando…

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Artículos Relacionados

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar