Maristak Durango
FP Zornotza
UNI Eibar Ermua
Ibiliaz Ezagutu Amorebieta

Lo que tengo

La estación de los amores viene y va…, dice una canción. Las otras, con el nacimiento de la primavera y la caída de la hoja en el otoño siempre van, y cuando vuelven son sorprendentemente diferentes y nos recuerdan que nos queda menos tiempo.

En estos últimos años han pasado ante mis ojos más de doscientos jóvenes que compartían la misma afición. La selección natural y la propia actitud han hecho que unos continúen y otros hayan desaparecido. A los segundos los veo ahora muy de vez en cuando, a la puerta de algún bar.

La energía y la ilusión, de los que siguen, les llevan a tolerar las bajas temperaturas, la lluvia, el viento, el calor, las caídas, el polvo, el denso tráfico, las rutas peligrosas, y a saborear el triunfo a veces, el disfrute de los viajes y los lugares visitados, el placer de deslizarse por el barro y sentirse como un niño saltando sobre los charcos, o vadear un riachuelo poco profundo…

Si alguna vez pensé que yo no sirvo para esto, encontré una alternativa para continuar soportando los mismos gozos y penalidades pero con menos sacrificio. Hoy sería más cómodo inclinarse hacia otras opciones menos exigentes.

Como un potro encerrado, asomaba por el mirador para observar el cielo plomizo tratando de adivinar el primer trozo de firmamento azul entre los amenazantes nubarrones ???hoy me tengo que entrenar como sea??? para finalmente desistir o buscar un loco aventurero en situación idéntica, quizás mi otro yo.

Las ganas y la afición decaen. Ahora, las más de las veces, de lo que se trata es de transmitir aquellas costumbres a las nuevas generaciones: ¿cómo no vamos a poder hacerlo nosotros si en los países nórdicos es un hábito diario? ¡Ah, la cultura de un país con la cabeza cada día más abotargada por las constantes soflamas de los sacamuelas de ???la cosa??? y el bombo de Manolo!

Deseamos ponerle remedio-os ofrecemos una alternativa. Y la escogen una treintena de jóvenes que a la luz de los focos dan vueltas y más vueltas alrededor de un recinto plano de grava.

– ¿Ah, pero se usa el Velódromo de Berriz? -pregunta sorprendido uno de los responsables políticos de Durangaldea, cuando se le presenta el correspondiente proyecto de formación y actividad deportiva.

Es lo que tengo.

Agustín Ruiz Larringan, herritar aktiboa.

Artículos: 205
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

durangon.com webguneak ez du uzten gorrotoa, mespretxua edo diskriminazioa sustatzen duten edukiak argitaratzen, jaiotza, arraza, sexu, erlijio, nazionalitate, iritzi edo bestelako inguruabar pertsonal edo sozialengatik.

Izen propioei erreferentzia egiten dieten eta ohorerako eta intimitaterako eskubidearen aurkako iruzkinak ezabatuko dira. Irain eta iruzkin guztiak ere zuzenean ezabatuko ditugu, baldin eta iraingarriak, kalumniatzaileak edo indarreko legeria hausten badute.

Gehiago irakurri


durangon.com no permite la publicación de contenidos que de forma manifiesta fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social.

Se eliminarán todos los comentarios que hagan referencia a nombres propios y atenten contra el derecho al honor y a la intimidad. También borraremos directamente todos los insultos y los comentarios que puedan resultar injuriosos, calumniadores o que infrinjan la legislación vigente.

Leer más

0 Comentarios

  1. Roberto

    Animo, Agustín. Hace falta mucha gente como vosotros! De los que aguantan a pesar de la dureza de los tiempos.

    Deja una Respuesta

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Artículos Relacionados