UNI Eibar Ermua
Maristak Durango
Ibiliaz Ezagutu Amorebieta
FP Zornotza

Aparcar la mierda en Durango

La primera vez que
viajé a Chiapas
(México), durante el verano
del 2009, me entusiasmaba la idea
de visitar lo que ellos llamaban
“las comunidades”,
las pequeñas aldeas de las
montañas. Aterricé
en Mexico Distrito Federal y
viajé en autobús a
San Cristóbal de las Casas,
capital de Chiapas, pasando por
Oaxaca, con el objetivo de visitar
alguna de las comunidades nativas
del estado mexicano. San
Cristóbal es,
además de cuna de las
revoluciones zapatistas, la capital
administrativa y la ciudad
más importante de las
comunidades que la rodeaban. Las
carreteras que la circundan se
introducen en las montañas
y los entornos más rurales
de México, hogar de dos
etnias locales descendientes de los
mayas: Tzotziles y Tzeltales.

En San Cristóbal de las
Casas aproveché un
congreso internacional sobre
etnología para colarme en
una actividad programada para los
asistentes a aquel curso.
Aproveché la última
plaza libre de un autobús
universitario que se dirigía
a Huixtán, una comunidad
cercana, con el objetivo de conocer
un proyecto de ingeniería
que estaban llevando a cabo en
aquel poblado.

Lloviznó durante toda la
excursión, pero la tristeza
de aquel día no me
impidió apretar cientos de
veces el gatillo de mi Olympus
recién estrenada. Me
llamaban la atención las
carreteras no asfaltadas, las
camionetas pickup americanas, los
ropajes de las mujeres
chiapanecas, los sombreros alados
de los lugareños, las casas
de madera mal distribuidas. Y
sobre todo, me llamó la
atención la suciedad que
guardaba cada familia en el porche
o la entrada de su casa.
Plásticos, latas, envases de
comida, papeles de
periódico, folios de la
escuela… No me
atreví a fotografiar aquello,
quizás por no arruinar mi
propia idealización.  
       
 

Un año más
tarde, en mi segunda visita a San
Cristobal, osé criticar
aquella suciedad delante de un
mexicano. Fui claro, y ante mi
inocencia, mi interlocutor me
respondió con cierto
paternalismo: “Pinche,
acá el consumismo
llegó más tarde que
a la tierra de ustedes; es un
proceso, todavía no nos
dimos cuenta de que lo que genera
el capitalismo es pura
basura”.    
       

Cuando le comenté la
anécdota a mi padre, me
respondió que en los 80 las
carreteras de Euskadi estaban
llenas de mierda, la misma
mierda, aunque de aquello yo no
me acuerde. Parece que la gente
abría la ventana para
abandonar en las cunetas la
basura del ser humano. Hoy en
día, ese episodio
está superado.  
       
 

Nuestra asignatura pendiente
es que la juventud urbanita que
trasnocha los fines de semana se
dé cuenta de la mierda que
genera, de que esa mierda es de
todos. Cada vez que hay alguna
bacanal de fin de semana en
Durango me acuerdo de Chiapas.
El Casco Viejo, los alrededores de
Andra Mari, se llenan de basura
que no es de nadie, pero es de
todos. Es la fiebre de la litrona
consumista, que una vez nos
emborracha, el envase y embalaje,
deja de ser nuestro. Es pura
incultura, como diría aquel.

Y los municipales se pasean en
su coche silencioso multando a los
mal aparcados. Como haciendo
distinciones entre ambos delitos,
aunque se trate de la misma
mierda mal aparcada.  
 

Julen Orbegozo kazetaria da

Artículos: 146
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (1 votos, media: 5,00 sobre 5)
Cargando...

durangon.com webguneak ez du uzten gorrotoa, mespretxua edo diskriminazioa sustatzen duten edukiak argitaratzen, jaiotza, arraza, sexu, erlijio, nazionalitate, iritzi edo bestelako inguruabar pertsonal edo sozialengatik.

Izen propioei erreferentzia egiten dieten eta ohorerako eta intimitaterako eskubidearen aurkako iruzkinak ezabatuko dira. Irain eta iruzkin guztiak ere zuzenean ezabatuko ditugu, baldin eta iraingarriak, kalumniatzaileak edo indarreko legeria hausten badute.

Gehiago irakurri


durangon.com no permite la publicación de contenidos que de forma manifiesta fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social.

Se eliminarán todos los comentarios que hagan referencia a nombres propios y atenten contra el derecho al honor y a la intimidad. También borraremos directamente todos los insultos y los comentarios que puedan resultar injuriosos, calumniadores o que infrinjan la legislación vigente.

Leer más

0 Comentarios

  1. Dana Zikiñ

    Nik esan behar dudan bakarra hau da “Euskaldunak zikiñ hutsak gara, eta ez daukagu aldatzeko asmorik erakusten” gauzak aldatu nahi ditugun edo ez… hori gure esku dago, gure esku besterik ez.

    Deja una Respuesta
  2. Zapatuen

    El sabado conciertos en landakoguena, ayer jueves en la explanada contigua seguia habiendo decenas de cristales de botellas rotas….
    Cualquier sabado noche gente fumando en los bares…y cada dia mas…

    Deja una Respuesta
  3. Alberto Urgoiti Bengoa

    Suscribo al 100% el articulo y sobre todo el apartado de los municipales.Los hombres del “hombre invisible” (no se puede decir su nombre ya que lo demas, el comentario es improcedente, atentatorio contra la seguridad de las personas y difamante) a la sazon responsable de la Udaltzaingoa se preocupan demasiado de “algunas” cosa y menos de “otras”. Si llamas, SIEMPRE estan “en otro tema” y luego resulta que para retirar un coche con la grua (Sabado 18 Febrero 13,45 H Tabira) estan, las dos unicas patrullas del municipio, 25 minutos de reloj “cascando” en Tabira.

    Deja una Respuesta
  4. iñigo

    Sí pero hay mas asignaturas pendientes, a nuestros hijos les parece normal echar restos de chuches, a nosotros nos parece normal echar cualquier cosa en el suelo de los bares, y a nuestros jovenes fumar como carreteros en los bares de noche en Durango, y a muchos no recoger los zurullos de sus perros por no hablar de tener los montes y rios como vertederos. No nos engañemos, hemos estado aun atando el burro en la plaza del mercado hace muy pocos años y echando basuras al rio desde las ventanas, nosotros
    como padres o escuela tenemos la culpa de no enseñar a los jovenes, aun somos trogloditas casi todos en este tema. una vuyletita por Singapur no nos vendria mal ni a nosotros ni a los municipales para aprender un poco de higiene urbana. Como ejemplo dire que en Singapur esta prohibida la venta de chicles y las multas por arrojar en la calle cualquier resto son desorbitantes.
    Ya es hora de que nos pongamos las pilas. Lo del botellon no es de extrañar, seguimos aun con el troglodita dentro de nosotros.Una pena.

    Deja una Respuesta
  5. torrente

    Ostras, cuanta razón, y sobre todo lo de los municipales.

    zorionak gran artículo

    Deja una Respuesta

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Artículos Relacionados