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FP Zornotza

¡Por fin, Salamanca!

ETAPA 7 |
Béjar-Salamanca (por Guijuelo y
Morille) | 81 km | 4h45 min | Velocidad
media: 16,7 km/h

¡Ya estoy en Salamanca!

¡Qué cortos se me han hecho
los dos kilómetros de suave descenso
desde el Teso de Aldeatejada a Salamanca!
Hubiese alargado esa sensación en el
pedaleo unos cuantos minutos; hasta
aburrirme, de hecho. Con la vista de la capital
al fondo, no me dolían las piernas, no
se acordaban del tormento almacenado y
contenido durante las miles, o cientos de
miles, quién sabe, de pedaladas con
dolor antes de llegar a ese punto. ¡A
quién se le ocurre hacer de este
calvario una fuente de diversión y
satisfacción! A mí y a un
puñado de personas como yo, creedme.

Con las catedrales de Salamanca al fondo,
ya no hay hueco para lo negativo. Y pienso
que SÍ, que el tormento del
ácido láctico que va desgajando
las piernas durante cada kilómetro
merece por muchos motivos. Por ejemplo,
conocer Sevilla, Cáceres,
Mérida o Salamanca; pasar y visitar
pequeños pueblos como Galisteo,
Guillena o Fuentes de Canto; conocer a sus
gentes, degustar algunos de sus platos;
escuchar las historias de Elena de Carcaboso y
de su hijo, que aunque no lo conté en
su día, participó en el programa
del Diario de Patricia (tuve una hora de
entretenimiento con su historia, justo antes de
acostarme, después de haber escrito la
crónica del día); merece la
pena por disfrutar de paisajes irrepetibles;
visitar algunos museos; compaginar el ocio con
el deporte; echar de menos lo que tengo,
sentirlo y valorarlo; ver animales salvajes;
pararme para sacar una buena foto; conocer a
algunos peregrinos… Merece por todo eso.

Con las catedrales al fondo me he
acordado de quienes durante estos días
me han apoyado. Seguramente no sean
conscientes de haberlo hecho, pero en mis
interminables cábalas ahí han
estado. Cuando me di la vuelta en La
Covatilla, cuando las dudas o los miedos me
han acechado, cuando las piernas se me han
agarrotado, cuando solo me he sentido…


Cabeza y
piernas

Ahora disfruto en Salamanca de unas
cañas, con más
satisfacción que nunca, con el
compañero Cristobal. Recordad, aquel
bicigrino que junto a Marco me
acompañó en la visita a
Galisteo. Cristobal lleva hecho el camino de
Santiago, por diferentes lugares, 7 veces. En
bici, andando y en Vespino. Uno de esos locos
que buscan desconectar pedaleando. Dice,
Cristobal, que esto del camino es un 30% el
físico de cada uno y el 70% la cabeza.
No le falta razón. Hay que preparar
más la cabeza que las piernas. En los
momentos de dudas, la cabeza empuja y
pedalea más que los cuadriceps de
cualquiera. La fuerza de voluntad, el tener un
objetivo, son más importantes que ir
físicamente perfectamente preparado.
Lo digo, también, por experiencia. Hay
veces, incluso, que ya pedaleas
mecánicamente por instinto, como si
hubieras bloqueado mentalmente el dolor.

Hablo con Cristobal del camino, de los
momentos más memorables de su
Vía y de la mía. Es cuidador
social, y me cuenta que una de las estampas
que más le han impactado es la de
atravesar el pantano de Alcántara en
las inmediaciones del pueblo de
Cañaveral y ver las enormes moles de
cemento que están construyendo para
que pase el AVE a Portugal.
¿Qué necesidad?, se pregunta.
“Si tenemos miles de personas que necesitan
cobertura social, y estamos despilfarrando en
obras como esta…”.

Hoy he salido de Béjar más
tranquilo, sin agobios. He ascendido media
docena de kms hasta los 1.300 metros de
altitud, y afrontado una pequeña bajada
hasta Guijuelo, a 30 kms de Béjar. En
la cima, a 20 grados, me ha sorprendido una
espesa niebla que cubría toda la llanura
salmantina. “Cómo en casa”, he
pensado. Chubasquero a cuestas, he bajado a
almorzar a Guijuelo, pueblo famoso por sus
ibéricos. Aquí los precios se han
doblado: café y tostadas de
jamón que no sirven para matar la
necesidad del camino a 4 euros y medio.
Menos mal que las alforjas estaban bien
provistas de mermelada y bollitos. Por cierto,
mucha frábica de jamones y productos
de cerdo, pero ninguna dehesa con gorrinos en
sus inmediaciones. Algo raro.


Reses bravas

A partir de aquí, he pedaleado
otros 30 kms por una carretera comarcal por la
sierra del sur de Salamanca, subiendo y
bajando repechos continuos, entre los 800 y
1.000 metros de desnivel. Hasta Morille, donde
he vuelto a repostar en una pequeña
cantina para afrontar los últimos 20
kms por la propia Vía de la Plata para
entra en Salamanca.  Las guías
aseguran que en esta zona sí hay toros
bravos. Y, al fin, he pensado haber dado con
ellos en mi camino. En una de estas dehesas
he parado para fotografiarlo, y me ha
sorprendido un lugareño. He
aprovechado para preguntarle:

-¿Estas sí son bravas,
verdad? -le he dicho.

-¿Éstas bravas?
¿Usted no es de aquí, verdad?
¡éstas que van a ser bravas, son
la raza morucha, la de estas tierras…

Pues eso, de Sevilla a Salamanca en siete
etapas; sin caídas, ni accidentes, ni
averías, ni pinchazos, ni
pájaras… ¿Qué
más se puede pedir? Otra forma de
pasar las vacaciones pensando, escribiendo,
haciendo deporte, haciendo turismo,
descansado, desconectando…

Al margen de blogs, foros y mapas, estas
son las guías consultadas durante el
viaje: 

-“La Vía de la Plata en BTT”, Jose
Antonio Pastor

http://caminodesantiago.cons
umer.es
 

Niebla cerrada bajando el puerto de
Pallejera hacia Guijuelo.

Zona de servicios abandonada al borde de
la Nacional 630. Todo el tráfico se ha
desviado a la autovía Ruta de la Plata.
De hecho, ha cambiado los coches por la bicis
y las motos. Es ya prácticamente una
carretera para cicloturistas.

Foto tomada en una tienda de Guijuelo,
ciudad famosa por sus productos
ibéricos.

Carretera comarcal hacia Morille. Es en
estas carreteras reviradas, con asfalto rugoso,
sin tráfico, donde más
disfruto.

Bar de pueblo en Morille

Fotos 6 y 7.Pista de la Vía de la
Plata hasta Salamanca.

Fotos 8 y 9. Último alto y cruz,
antes de llegar a Salamanca.

En el extrarradio de Salamanca, me da la
bienvenida este hombre tocando un
instrumento muy parecido al txistu. Sus
vecinos se quejan de que esté todo el
día ensayando, y por eso viene al
parque.

Fotos 11 y 12.Llegada a Salamanca.
Puente romano y ayuntamiento.

Julen Orbegozo kazetaria da

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0 Comentarios

  1. Mari

    Zorionak eta eskerrik asko Julen, bidaia birtuala egiteko aukera ederra eman didazu. Lan bikaina.

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  2. Mari

    Zorionak eta eskerrik asko Julen, bidaia birtuala egiteko aukera ederra eman didazu. Lan bikaina.

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  3. zorionak

    me los he leído todos de golpe y me han resultado muy amenos. A ver si me animo el año que viene

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  4. zorionak

    me los he leído todos de golpe y me han resultado muy amenos. A ver si me animo el año que viene

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  5. Arantza

    Me ha encantado ese punto de vista de esa españa profunda por la que has pedaleado. Bien contado

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  6. Arantza

    Me ha encantado ese punto de vista de esa españa profunda por la que has pedaleado. Bien contado

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