Durangoko Udala
Amorebieta-Etxanoko Udala
Maristak Durango
Jesuitak Durango

“No lleva a ninguna parte prohibir a menores de 16 años el acceso a plataformas digitales”

La asociación Andereak, en colaboración con Andragunea, ha organizado para el sábado, día 14, un cinefórum feminista sobre la aclamada serie ‘Adolescencia’, que aborda el efecto que la denominada ‘machosfera’ ejerce sobre el colectivo adolescente. Estibaliz Linares, experta en sesgos de género y ciberviolencias machistas, moderará el debate posterior a la proyección.

-En tu tesis doctoral, ‘El iceberg digital machista’, identificabas brechas digitales de género que se perpetuaban a través de los medios de comunicación, pero también a través de los videojuegos al diseñarse con parámetros machistas que generan rechazo entre las chicas. ¿Ha cambiado mucho el panorama en estos ámbitos?
-Bueno, date cuenta de que la tesis es de 2018 y la hice con adolescentes de entre 16 y 17 años, pero iba tarde y vi la necesidad de hablar de una adolescencia más temprana. Así que la segunda investigación fue con adolescentes de entre 11 y 12 años porque detecté que ya utilizaban todo lo relacionado con la tecnología, las redes sociales, los videojuegos y demás, desde muy pequeños. Sobre todo, después de la pandemia porque el confinamiento hizo que nos integráramos mucho más con el mundo digital y después era imposible sacarlos de ahí. Así que había que hablar de Infancia y Tecnología. De la denominada generación Alfa.

-¿De qué edad hablamos aproximadamente?
-Su aproximación al mundo digital empieza prácticamente cuando nacen porque les exponemos a eso las personas adultas a través de móviles y otros dispositivos tecnológicos. Especialmente, sus madres y sus padres. Y ahí se empiezan ya a marcar los sesgos de género porque observan y reproducen el comportamiento adulto. ¿Y quién es el que juega a los videojuegos en casa: aita o ama? De los 224 niños y niñas que participaron en la investigación no nos encontramos a ninguno que jugara a los videojuegos con su madre. Y ahí entramos a analizar también los sesgos de género en los usos de la tecnología porque los chicos se inclinan más hacia el deporte y los videojuegos, pero sobre todo hacia ‘los de ‘matar’, que así es como te los definen en los grupos de discusión. Y ahí comienza su vinculación positiva con la violencia. Por mucho que vaya yo como formadora y les hable del contenido agresivo, machista y sexista de estos videojuegos no importa porque se han socializado con ellos, juegan con sus padres a estos videojuegos y, sobre todo, se divierten mucho haciéndolo.

-Teniendo en cuenta este inicio tecnológico tan temprano, ¿qué opinas de la intención del Gobierno central de prohibir el acceso a plataformas digitales de menores de 16 años para proteger su salud mental y su seguridad?
-Justo estuve el otro día hablando sobre este tema en un debate. Yo soy experta en prevención y educación digital, y para nada soy prohibicionista. Es más, creo que es algo que no nos lleva a ninguna parte. Vivimos en una sociedad completamente digitalizada y son las propias familias las que exponen a los menores cuando suben fotos de su primer año a Instagram u otras redes con una tarta, un tipo de decoración especial, en un txoko concreto… Eso es un imaginario cultural y una expectativa que hemos generado que antes no existía, ¿por qué lo hacemos? Como sociedad, ¿cómo vamos a pedir a esas niñas y niños que han sido educados en ese entorno que no entren? Es una contradicción absoluta.

Sin embargo, sí entiendo lo que comentaba otro experto que acudió al debate sobre utilizar filtros expresos en contenido que pueda hacer daño a la infancia. Como los hay en la televisión. Me parecería bien que se apliquen filtros a contenido machista, sexista, racista, capacitista… y que su incumplimiento pueda tener consecuencias legales porque ¡no todo vale!

-Por tu experiencia, ¿qué tipo de ciberviolencia machista dirías que sufrimos de forma más habitual en nuestro entorno?
-El paraguas de las ciberviolencias es bastante amplio y lo más importante es identificarlas bien. Son tipos de violencia constantes que sufrimos por el hecho de ser mujeres, del colectivo LGTBIQA+ o de otras minorías. Y si encima te defines como feminista, mucho peor. Siempre he dicho que las mujeres feministas que alzan la voz en Internet son unas auténticas valientes porque la misoginia digital hace que reciban campañas de ataques brutales incluso con bots. También está la violencia sexual. Por ser mujeres, por ejemplo, no estamos en las mismas condiciones que un hombre en una aplicación para ligar. Ya sabemos que nos tenemos que proteger mucho más. Es la mochila que llevamos también cuando salimos de fiesta.

“Como sociedad hemos normalizado en exceso el control”

-¿Es el anonimato uno de los principales peligros de las Redes Sociales?
-Sí, junto a la inmediatez. Si alguien envía un vídeo sobre ti, es probable que medio pueblo lo vea en cuestión de pocos minutos. Y, además, tienes la sensación de que no puedes escapar de esa violencia. Es algo simbólico. En el mundo ‘offline’ tendías a pensar que ya pasaría el chaparrón, pero con Internet el vídeo puede enviarse una y otra vez, y aunque te refugies en casa, sigues conectada. El anonimato también es complicado, especialmente para tu reparación. Es más difícil procesar lo que te ha ocurrido cuando no sabes de dónde viene el ataque o a qué responde.

-También resultan especialmente inquietantes las estrategias de cibercontrol entre parejas adolescentes: el monitoreo, el tener que compartir la ubicación real o tener que contestar seguido un mensaje de WhatsApp para que no haya enfados.
-Aquí, otra vez, debemos hacer un análisis en profundidad de cómo la sociedad ha normalizado de forma excesiva el control. Veo en el trabajo a nenes y nenas que desde muy chiquitines llevan unos relojes digitales para saber dónde están, qué hacen, a qué hora salen del cole… Sus familias dicen que así se sienten más seguras, pero ya les estás educando en el paradigma del control. Cuando sean más mayores y tengan una relación, les parecerá normal hacer algo parecido con su pareja, incluso con amistades. Igual pasa entre adultos. Son las relaciones de control y poder de toda la vida.

Machosfera y feminismo

-¿Hasta qué punto influyen la machosfera y los discursos de la extrema derecha en los ataques al feminismo y en el negacionismo de la violencia de género?
-Tenemos que prestar atención a cómo se están alimentando estos discursos misóginos a través de redes concretas. Parece que están permeabilizando los discursos y la ideología política de muchos jóvenes, especialmente chicos. También creo que son oleadas que responden al movimiento tan fuerte que generamos en 2018 con la huelga feminista, que interpeló muchísimo al machismo. La misoginia digital creció de forma notable a partir de ese momento. De hecho, hay un estudio muy bueno de la Unidad Complutense de Madrid que habla de todo lo que pasó después del #MeToo y la huelga del 8 de marzo. Y, luego, también hay que tener mucho cuidado con la manipulación de discursos y narrativas, e Internet es un buen caldo de cultivo para ello.

-‘Adolescencia’ retrata con crudeza la presión que la manosfera ejerce sobre el colectivo adolescente.
-Es una serie que me genera contradicciones porque da una realidad bastante sesgada con unas dinámicas y unos códigos muy concretos alejados de nuestra sociedad. Que en este caso corresponden a Reino Unido. Me falta, además, todo el contexto psicológico-social de ese menor y su familia.

-Para terminar, ¿qué medidas deberíamos adoptar como sociedad para combatir los sesgos de género y las ciberviolencias machistas a nivel educativo?
-Para mí lo prioritario, ya lo he comentado antes, tiene que ser educar. Apuesto por una educación comunitaria que no sólo ponga el foco en la escuela, sino también en familias y menores. Hay que hacer un trabajo fuerte de pedagogía y de crianza digital conjunta. Y, en mi caso, también me parece importante lo de coger ‘aire’, que no todo sea digital. Que tengan sus libros de texto y que se organicen salidas y otro tipo de actividades porque lo digital te desconecta de tu entorno.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

durangon.com webguneak ez du uzten gorrotoa, mespretxua edo diskriminazioa sustatzen duten edukiak argitaratzen, jaiotza, arraza, sexu, erlijio, nazionalitate, iritzi edo bestelako inguruabar pertsonal edo sozialengatik.

Izen propioei erreferentzia egiten dieten eta ohorerako eta intimitaterako eskubidearen aurkako iruzkinak ezabatuko dira. Irain eta iruzkin guztiak ere zuzenean ezabatuko ditugu, baldin eta iraingarriak, kalumniatzaileak edo indarreko legeria hausten badute.

Gehiago irakurri


durangon.com no permite la publicación de contenidos que de forma manifiesta fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social.

Se eliminarán todos los comentarios que hagan referencia a nombres propios y atenten contra el derecho al honor y a la intimidad. También borraremos directamente todos los insultos y los comentarios que puedan resultar injuriosos, calumniadores o que infrinjan la legislación vigente.

Leer más

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Artículos Relacionados