
<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>terapia psicológica archivos - durangon.com</title>
	<atom:link href="https://www.durangon.com/tag/terapia-psicologica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.durangon.com/tag/terapia-psicologica/</link>
	<description>Durangaldeko egunkari digitala</description>
	<lastBuildDate>Fri, 26 Jun 2026 12:33:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://www.durangon.com/wp-content/uploads/2024/05/favicon-150x150.png</url>
	<title>terapia psicológica archivos - durangon.com</title>
	<link>https://www.durangon.com/tag/terapia-psicologica/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>“Tengo un dolor que me acompaña día y noche desde hace ocho años”</title>
		<link>https://www.durangon.com/tengo-un-dolor-que-me-acompana-dia-y-noche-desde-hace-ocho-anos/</link>
					<comments>https://www.durangon.com/tengo-un-dolor-que-me-acompana-dia-y-noche-desde-hace-ocho-anos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[M. ARANBARRI]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Jun 2026 05:47:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Durango]]></category>
		<category><![CDATA[artroresonancia]]></category>
		<category><![CDATA[atropello]]></category>
		<category><![CDATA[Círculo Rojo]]></category>
		<category><![CDATA[dolor crónico]]></category>
		<category><![CDATA[fisioterapia]]></category>
		<category><![CDATA[Nahikari Cayado]]></category>
		<category><![CDATA[rehabilitación]]></category>
		<category><![CDATA[secuelas físicas]]></category>
		<category><![CDATA[Stop Violencia Vial]]></category>
		<category><![CDATA[terapia psicológica]]></category>
		<category><![CDATA[Todo lo que no viste]]></category>
		<category><![CDATA[violencia vial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.durangon.com/?p=164814</guid>

					<description><![CDATA[<p>Como periodista, Nahikari Cayado descubrió el valor de las historias que casi nunca se cuentan. La durangarra ha dedicado su primer libro a una experiencia traumática que cambió su vida</p>
<p>La entrada <a href="https://www.durangon.com/tengo-un-dolor-que-me-acompana-dia-y-noche-desde-hace-ocho-anos/">“Tengo un dolor que me acompaña día y noche desde hace ocho años”</a> se publicó primero en <a href="https://www.durangon.com">durangon.com</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 18px;"><strong><a href="https://www.durangon.com/wp-content/uploads/2026/06/nahikari-cayado.jpg" target="_blank" rel="noopener"><img decoding="async" fetchpriority="high" class="alignright wp-image-164815 size-medium" src="https://www.durangon.com/wp-content/uploads/2026/06/nahikari-cayado-550x404.jpg" alt="" width="550" height="404" srcset="https://www.durangon.com/wp-content/uploads/2026/06/nahikari-cayado-550x404.jpg 550w, https://www.durangon.com/wp-content/uploads/2026/06/nahikari-cayado-250x184.jpg 250w, https://www.durangon.com/wp-content/uploads/2026/06/nahikari-cayado.jpg 900w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></a>‘Todo lo que no viste’ es un libro que invita a mirar más allá de lo evidente y a reconocer el peso de las heridas invisibles. En sus páginas, su autora, la periodista Nahikari Cayado (Durango, 1989), reflexiona sobre el dolor, la culpa y la soledad, pero también sobre la fortaleza, la esperanza y la posibilidad de renacer a partir de un atropello que sufrió en 2017. Aquel siniestro le ha dejado secuelas físicas crónicas e, inevitablemente, ha transformado su forma de entender el mundo.</strong></span></p>
<p><strong>-¿Cómo ha cambiado tu vida desde entonces?</strong><br />
-Tengo un dolor que me acompaña día y noche. No hay una sola noche en estos ocho años y pico que haya podido dormir del tirón. Me despiertan los dolores y es algo agotador porque no descansas y no puedes rendir como lo hacías antes. Al principio, los primeros meses, tenía dolor, pero intentaba dejarlo en un segundo plano pensando que algún día se me pasaría. Con el tiempo me he dado cuenta de que no desaparece y de que, si no se trata, irá incluso a peor.</p>
<p><strong>-¿Qué recuerdas del atropello?</strong><br />
-Recuerdo que estaba con mi pareja en un concierto de la Durangoko Azoka. Acababa de empezar en ‘El Correo’ y me había puesto el límite de irme a las ocho porque al día siguiente trabajaba y tenía que hacer bastantes cosas, pero pensé: ‘venga una canción más’. No sabes la de veces que me he arrepentido y me he castigado por esa canción más. Me he sentido la culpable de todo pensando que, de haberme ido antes o más tarde, nada de esto me hubiera ocurrido.</p>
<p><strong>-Y vais hacia casa…</strong><br />
-Sí, a casa de mi pareja en Matiena. Y justo, cuando estábamos en el paso de peatones que hay frente al portal, un coche nos llevó por delante a los dos. Él salió despedido y a mí me llevó encima del capó varios metros. Fueron segundos que se hicieron horas. Segundos eternos. La gente gritaba y, de repente, paró en seco y me lanzó en mitad de una carretera de doble sentido. Yo estaba muy aturdida y no podía ni caminar. Lo que más me sorprendió de todo es que apenas nadie se acercó a ver qué había pasado. Incluso fue mi pareja la que tuvo que llamar al 112.</p>
<p><strong>-Os llevan al hospital y entiendo que ahí empieza tu calvario.</strong><br />
-Efectivamente. Nos llevaron al hospital de Galdakao y nos hicieron las pruebas que, supongo, aparecen en los protocolos de accidentes: placas, resonancias… Yo me quejaba de mucho dolor en la cadera, pero me decían que era normal, que el principal impacto lo había tenido en la rodilla. Y nos mandaron a los dos a casa esa misma noche. Luego llegaron los exámenes con los médicos de los seguros y todos aseguraban que el dolor de la cadera, que yo sentía que iba a más, se me pasaría con reposo y fisioterapia.</p>
<p>Además, unas semanas después, los seguros se ponen de acuerdo y el abogado que tenía en ese momento me dice que coja la indemnización que me están ofreciendo porque tres traumatólogos coincidían en que lo de la cadera era algo normal. Y la acepto. Fue mi primer gran error. Date cuenta de que entonces tenía 27 años y era una chica sana que iba al gimnasio. En ningún momento piensas que te va a cambiar la vida así.</p>
<blockquote><p>“Tenía 27 años y era una chica sana que iba al gimnasio; en ningún momento piensas que te va a cambiar la vida así”</p></blockquote>
<p><strong>-Pero el dolor no desaparece…</strong><br />
-Me siguen haciendo un montón de pruebas. Me recomiendan un fisio, otro fisio, en Bizkaia, en Gipuzkoa… También hago tratamientos con osteópatas, acupuntura… Me tiré cinco años así, probando distintas terapias y cuestionándome si inconscientemente estaba exagerando el dolor, porque, claro, no había un informe médico que respaldara lo que yo estaba sintiendo. De ahí viene el ‘Todo lo que no viste’ del libro. De todas las lesiones que yo tenía que los médicos no veían y de la incomprensión por una parte de mi entorno que pensaba que era una vaga y que me quejaba por todo. Imagínate, cuando yo en aquel momento vivía en un sexto piso y no podía ni llegar al tercero porque mi cuerpo no me respondía. Psicológicamente fue algo que me mermó muchísimo porque, aunque yo sabía que algo no estaba bien, había gente que no se lo creía.</p>
<p><strong>-Empiezas a ver la luz cuando te recomiendan un especialista en cadera de Cantabria.</strong><br />
-Sí, fue el que me hizo una artroresonancia (una prueba diagnóstica avanzada que combina una resonancia magnética convencional con la inyección de un contraste dentro de la articulación) que fue analizada en un laboratorio de Holanda. El diagnóstico es que tengo una avería tremenda con la articulación partida en cuatro trozos y otros problemas que hacen que mi cadera no pueda girar y me bloquee la pierna.</p>
<p>También me han salido un montón de quistes. Cuando el traumatólogo de Cantabria me lo cuenta siento un alivio tremendo, por una parte, pero también mucha rabia porque quién me devuelve a mí esos cinco años de idas y venidas a médicos con la esperanza puesta en que cada uno de ellos me iba a quitar el dolor. Por no hablar del dinero que me he gastado o de cómo ha empeorado mi cadera por no haber sido tratada a tiempo.</p>
<p><strong>-Optas entonces por operarte. </strong><br />
-Sí, es una cirugía de 5 horas bastante compleja que costaba más de 20.000 euros, pero sigo adelante porque pensaba que, después de la operación, iba a ser la misma de antes. En resumen, y por no ser demasiado técnica, la recuperación fue dura y todavía sigo con dolores porque lo que tengo ahora es fibrosis en un músculo que se llama psoas. No tengo elasticidad suficiente en la pierna lo que me impide, por ejemplo, conducir, y me dificulta mucho subir y bajar escaleras o coger peso. Ahora tengo que pensar las cosas antes de hacerlas para que no me pasen factura y me dejen coja.</p>
<p><strong>-Todo esto parte, entonces, de un mal diagnóstico inicial, ¿no? ¿Te planteas tomar medidas?</strong><br />
-La verdad es que no tengo fuerzas a pesar de que, entre la operación, terapias, rehabilitación y consultas, calculo que me habré gastado ya más de 40.000 euros. Lo que quiero es recuperarme y poder llevar una vida normal. Antes del atropello, yo trabajaba como periodista, pero ya no puedo estar tantas horas delante del ordenador ni de un lado para otro detrás de la noticia.</p>
<blockquote><p>“Entre la operación, rehabilitación, terapias y consultas, calculo que me habré gastado más de 40.000 euros”</p></blockquote>
<p><strong>-Aun así, durante todo el proceso seguiste trabajando y lo que te hace renunciar al periodismo es una neumonía.</strong><br />
-Sí, yo seguía trabajando medio desquiciada. No podía más y me acabaron ingresando por una neumonía con 40 y pico de fiebre. Fue entonces cuando la médica me dijo que tenía que parar y escuchar mi cuerpo. Recuerdo que yo le insistía en que la baja no fuera de muchos días, pero acabé en el psicólogo y comencé a verme de otra manera. Ya no reconocía a la chica alegre que siempre había sido.</p>
<p>Además, la terapia me hizo descubrir que siempre hay gente que está peor que tú y que si ya no puedo hacer los 15 kilómetros de caminata que hacía antes del atropello, no pasa nada. Si hago un kilómetro y no tengo excesivo dolor, es un buen día.</p>
<p><strong>-Fue cuando empezaste a escribir el libro a modo de terapia.</strong><br />
-Gracias a lo que aprendí del psicólogo y de todos los libros que he ido leyendo en este tiempo, fui escribiendo cositas que me hacían sentir bien. Ejercicios que hacía, reflexiones… y un día vi que tenía material suficiente. Mi pareja y mi familia me animaron, y, con mucha vergüenza al principio, he acabado publicando con Círculo Rojo (el libro se puede adquirir en la web de esta editorial o a través de las redes sociales de la autora).</p>
<p><strong>-¿Ha sido una auténtica válvula de escape? </strong><br />
-He escrito como forma de reconstrucción y toma de conciencia. Y estoy muy contenta porque hay gente que no conozco que me está comprando el libro que me agradece los ‘truquitos’ que doy para esos dolores crónicos, invisibles. Que muchas veces parece que si te pintas los labios y sales a la calle con una sonrisa no tienes dolor.</p>
<p><strong>-Ahora trabajas en la asociación Stop Violencia Vial para dar visibilidad a las víctimas y promover una sociedad “más empática, responsable y consciente”.</strong><br />
-Me he llegado a sentir un poco fraude, entre comillas, porque cuando piensas en víctimas de violencia vial piensas en gente que ha fallecido o que está en silla de ruedas. Y creía que no era merecedora de poder ofrecer ese tipo de testimonio, pero, bueno, a base de que me insistieran mucho, probé un día y me sentí fenomenal. Cada vez que doy testimonio es muy terapéutico para mí. Como si me quitara una mochila de 40 kilos.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.durangon.com/tengo-un-dolor-que-me-acompana-dia-y-noche-desde-hace-ocho-anos/">“Tengo un dolor que me acompaña día y noche desde hace ocho años”</a> se publicó primero en <a href="https://www.durangon.com">durangon.com</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.durangon.com/tengo-un-dolor-que-me-acompana-dia-y-noche-desde-hace-ocho-anos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
