Maristak Durango
FP Zornotza
UNI Eibar Ermua
Ibiliaz Ezagutu Amorebieta

Heil Hitler!

Con la venia, dan ganas de volver a los viejos macabros recuerdos de Auschwitz y Mathausen cuando uno contempla los campos de concentración de la hambruna de Somalia y tantas somalias del Tercer Mundo, y dan ganas de ponerles los rasgos siniestros del gran matarife Hitler a esos señores de las finanzas y de los mercados que después de destrozar las economías del mundo con la burbuja inmobiliaria han dibujado esa geografía del hambre especulando con materias primas como el trigo, el arroz, el maíz…

Lo cuentan los periódicos, lo de las brutales subidas de precios de las materias primas es la segunda parte de la especulación financiera que, al acabarse el “chollo” de los negocios inmobiliarios, se han pasado a este segundo capítulo, precisamente con el dinero que les han regalado los gobiernos para salir de la supuesta crisis en la que ellos mismos nos habían metido.

Según los entendidos, en la mayor Bolsa de negociación de materias primas del mundo de Chicago se decide sobre los precios de los alimentos, y con ellos sobre el destino de millones de personas. Aquí se organiza el hambre del planeta, además de la riqueza de unos pocos.

El mercado posee una gran liquidez desde que los Estados trataron de sofocar la crisis financiera con enormes programas anticíclicos y paquetes de ayuda, y todo ese dinero recibido “de gorra” se canalizó en inversiones sobre negocios de materias primas agrícolas. Solo en el último trimestre de 2010 se triplicó la inversión en este capítulo cn comparación con los tres meses previos. En menos de un año los precios de cereales, aceites y grasas alimenticias subieron un 71%. En Kenia, el país a donde huyen los somalíes perseguidos por el hambre, el precio de la harina ha subido un 100% en cinco meses.

Es cierto que en Somalia hay una sequía que malogra las cosechas, es cierto que muchos terrenos están siendo dedicados a cultivar biocombustibles, es cierto que China y otros países emergentes consumen cada vez más alimentos; pero los expertos aseguran que eso factores apenas inciden en los precios de las materias alimenticias, que es la especulación financiera la que crea escasez y hace aumentar los precios artificialmente.

Para un ciudadano del mundo desarrollado, el problema no es excesivamente grave, porque dedica apenas un 13% de su presupuesto a alimentación. Pero un ciudadano del Tercer Mundo que apenas ingresa uno o dos dólares diarios en su economía familiar, tiene que gastar en alimentarse el 70% de sus ingresos, y así estas subidas brutales han amenazado la misma supervivencia de millones de seres humanos, les han condenado a malvivir o morir de hambre.

Mil millones de personas sufren desnutrición en el mundo. En un inconcebible eufemismo, Alan Knuckman, que dirige Agora Financials, una consultoría de inversiones en materias primas, comenta que “esto es capitalismo en estado puro” y califica la hambruna que genera esta especulación como “efectos colaterales no deseados del mercado”.

Y aquí es donde llegamos a Hitler redivivo y a Auschwitz, Mathausen y Somalia. Esos anónimos mercados cuyos dictados respetan y acatan los gobiernos, la todopoderosa Unión Europea, el todopoderoso Obama, son el Hitler de hoy que decide cuántos seres humanos deben ser sacrificados diariamente no por el gas, sino por el hambre. Son los mismos que han ordenado cambiar la Constitución española, corregir el artículo relativo al déficit presupuestario, porque quieren asegurarse antes que cualquier otra cosa el cobro de sus ganancias…

Por el momento, no ha aparecido todavía en el panorama mundial alguien que se decida a hacer frente a ese Hitler que mantiene en funcionamiento su maquinaria de campos de concentración del hambre. Ni Papas, ni líderes religiosos, ni gobernantes..
Hace ya unos años que una romántica película titulada “Pretty Woman” soñó con un romance en rosa en el que Julia Roberts, la novia de América, metida a mujer de la vida, conseguía tocar el corazón de Richard Gere, un cruel magnate de las finanzas, y recuperarlo para los sentimientos de humanidad y de respeto a las personas.

Pero aquello fue solo un sueño bonito. Todavía estamos esperando a que alguien haga realidad ese milagro. Hablan de un Dios que multiplica los panes y los peces; pero a ese dios lo ha crucificado el dios de los mercados, que convierte el pan y los peces en dinero y lo guarda en sus cajas fuertes de los paraísos fiscales.

Honorio Cadarso es periodista

Artículos: 395
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

durangon.com webguneak ez du uzten gorrotoa, mespretxua edo diskriminazioa sustatzen duten edukiak argitaratzen, jaiotza, arraza, sexu, erlijio, nazionalitate, iritzi edo bestelako inguruabar pertsonal edo sozialengatik.

Izen propioei erreferentzia egiten dieten eta ohorerako eta intimitaterako eskubidearen aurkako iruzkinak ezabatuko dira. Irain eta iruzkin guztiak ere zuzenean ezabatuko ditugu, baldin eta iraingarriak, kalumniatzaileak edo indarreko legeria hausten badute.

Gehiago irakurri


durangon.com no permite la publicación de contenidos que de forma manifiesta fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social.

Se eliminarán todos los comentarios que hagan referencia a nombres propios y atenten contra el derecho al honor y a la intimidad. También borraremos directamente todos los insultos y los comentarios que puedan resultar injuriosos, calumniadores o que infrinjan la legislación vigente.

Leer más

0 Comentarios

  1. Urki

    Excelente reflexión Honorio. Así es la cruda realidad y por consentir hechos como éste nos juzgará la historia.

    Deja una Respuesta

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Artículos Relacionados