LOREA ORTIZ 08/09/2011
El centro San Jose Maristak de Durango ha protagonizado hoy una peculiar iniciativa en la que han participado medio millar de estudiantes, consistente en construir puentes utilizando paletas sanitarias o abatelenguas, pegamento y una cartulina. La estructura diseñada por Ane Fernández, Antxon Núñez, Claudia Amorebieta y Adrián Ramírez ha sido la vencedora del grupo de Bachillerato. El objetivo: impulsar la creatividad y el trabajo en equipo.
Con paletas, pegamento, una cartulina y con grandes dosis de creatividad y trabajo en grupo, medio millar de alumnos y alumnas de Maristak de todas las etapas que imparte el centro, han diseñado los puentes que han tenido que pasar pruebas de robustez, y reunir unos requisitos de medidas.
Estructuras de todos los tipos, tamaños y alturas se han sometido a las pruebas de los jueces y juezas. A la final han llegado 22 creaciones y cuatro grupos han sido los ganadores que disfrutarán de una comida como premio.
Tras salvar las dificultades que presentaba el reto, el grupo vencedor de Bachillerato ha reconocido que “nos hemos arreglado muy bien y la experiencia ha sido muy positiva. Para repetir”.
La primera etapa del concurso se ha basado en la creación de los grupos formados por unos cuatro o cinco alumnos y alumnas utilizando una metodología consistente en “mezclar estudiantes de diferentes perfiles”, y realizar un contrato de grupo con unas pautas de funcionamiento a seguir.
Tras generar las alternativas posibles para el diseño, a continuación se les ha entregado el material para construir los puentes.
Ilusión, confianza y creatividad
Con este tipo de iniciativas, desde Maristak aseguran que “intentamos acercarnos a las necesidades de la sociedad y de las empresas para que los alumnos y alumnas sean más autónomos, creativos y trabajen en grupo”, ha explicado Hostaizka Sainz, responsable de comunicación de Maristak.
Desde el centro durangarra llevan varios años secundando esta iniciativa que han querido conocer “in situ” representantes de otros centros vascos y de Madrid, y con la que pretenden fomentar los tres valores que persigue Maristak: ilusión, confianza y creatividad. “Ilusión para conseguir cosas, confianza en sí mismos, y creatividad que es un valor que se está trabajando en todas las empresas”, explica Sainz.
La propuesta que se ha llevado a cabo hoy “ha superado las expectativas”, según ha señalado uno de los coordinadores, Daniel Irazola. “Construir puentes es una excusa, lo que es importante es generar alternativas, fomentar la participación y trabajar en equipo”, ha resumido Irazola.