Un pueblo vivo, que no se merece un gobierno del No

En los últimos meses han proliferado las plataformas populares en Durango: en defensa de espacios verdes en el barrio, por la calidad del aire, por alternativas de ocio infantil y juvenil, por mejoras en el servicio de urgencias, contra el actual peaje de la A-8, por una consulta popular sobre el polémico proyecto para los terrenos de la antigua estación… Todas ellas, sumadas a las ya existentes con anterioridad y a las asociaciones de barrio, reflejan una idea en común: la voluntad de participar y de llevar a la discusión pública los proyectos que afectan tanto a las condiciones de vida del día a día, como los que pueden hipotecar el futuro de Durango. Sacar las decisiones de los despachos y los arreglos oscuros entre partidos, muchas veces situados fuera de Durango incluso. Voluntad de participar y decidir. Un pueblo vivo del cual sentirnos orgullosas.

Estos hechos, para un gobierno municipal responsable, que escuche, y que apueste por la organización de la gente, sería algo a celebrar. Pero no es el caso del gobierno PNV-PSE, poco acostumbrado durante años a escuchar otra cosa que no sean órdenes de partido o constructoras.

Los últimos días, y lo ocurrido en torno al proyecto de las cinco torres para los terrenos de la estación, lo han vuelto a dejar en evidencia. La plataforma Erabaki, en poco mas de un mes, recoge 3.033 firmas pidiendo una consulta popular sobre el proyecto: todo un hito. Al día siguiente de presentarlas, medio centenar de personas acuden a la Comisión de Urbanismo y plantean dudas más que razonables: ¿hay estudios que justifiquen la construcción de tantas viviendas? ¿y estudios de sostenibilidad e impacto ambiental? ¿y de afecciones de tráfico y seguridad vial? ¿por qué ya se están realizando obras de urbanización sin que el proyecto esté aprobado?

La portavoz del PNV calla y ni siquiera se digna a mirar a las y los vecinos, el concejal del PSE calla, el PP ni está ni se le espera, y la concejal de Urbanismo, del PNV, interpelada directamente, únicamente aduce dos mentiras. Primera mentira, que está obligada a firmar de inmediato el proyecto de urbanización; segunda mentira, que el proyecto general no se puede cambiar. Es simplemente que no quieren. Al día siguiente el proyecto se aprobó por decreto: oídos de cemento ante las peticiones de la gente.

El pleno del pasado jueves vuelve a ser un ejemplo del no por el no por parte de PNV y PSE. No a las peticiones para la reforma en profundidad de la OTA. No a la puesta en marcha de procesos participativos en el barrio de Magdalena. No a la paralización de los proyectos de construcción hasta abordar el debate pendiente del Plan General de Ordenación Urbana sobre el Durango del futuro que necesitamos. No a la solicitud al Gobierno Vasco para que dé continuidad al Aula de Astronomía. No a la moción de Erabaki solicitando algo tan razonable como la paralización del proyecto de las torres hasta la realización de la consulta, y pidiendo un informe sobre las posibles consecuencias de su modificación.

Y en este último caso, lo que un gobierno municipal serio y responsable debería hacer es precisamente eso, paralizar el proyecto ante las dudas planteadas y la petición de consulta en marcha. El propio pleno quedó dividido por la mitad al respecto, con 10 votos de EH Bildu y Herritarren Eskudidea apoyando la moción de Erabaki, y otros tantos de PNV y PSE con una moción alternativa que defendía continuar con el proyecto. Sostenella y no enmendalla. Pero incluso entre las filas de PNV y PSE hay quienes manifiestan razonables dudas al respecto, y a ellos y ellas también les niega la palabra, por decreto.

Si una empresa pública como ETS se comporta como un mero especulador inmobiliario, tratando de hacer caja a costa del bienestar y la calidad de vida de la gente de Durango, dividiendo de nuevo el pueblo con torres y carreteras, con un proyecto de la época del pelotazo inmobiliario, un gobierno municipal responsable tiene que coger el teléfono, o el autobús, y plantarse, decir que no se dan pasos hasta que la gente decida. Porque la prudencia y la responsabilidad deben guiar la acción política: no dar pasos que puedan resultar irreversibles, sobre proyectos tan trascendentes, cuando no hay consensos amplios. Durango ya ha pagado suficientes peajes.

Escuchar a la gente, y garantizar el debate sobre el futuro del pueblo. Eso debiera ser el deber de un gobierno municipal serio y responsable. Y no se trata sólo de palabras, en el caso de EH Bildu podemos decir con humildad que es también nuestra práctica, como sabe bien la gente. Organizando asambleas de barrio, acudiendo a las que organizan otros vecinos y vecinas, escuchando problemas y demandas, tratando de aportar propuestas e ideas.

Sin embargo, la actitud del gobierno municipal actual está siendo la contraria. Acelera, como un buey con anteojeras, que ni mira ni escucha. Obedeciendo a intereses ajenos y contrarios al bienestar de las gentes de Durango. Tratando de dar pasos que condicionen la decisión popular, o a un posible nuevo gobierno de EH Bildu y Herriaren Eskudidea que apueste de forma decidida por los espacios verdes y de bienestar, no el cemento y el ladrillo.

PNV y PSE en Durango no dan más de sí, más que proyectos desfasados y decretazos. Pero ningún decreto puede parar la voluntad de cambiar y decidir. Queremos decidir, y queremos un Durango verde, de futuro, sostenible, y vivo.

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Ion Andoni del Amo es concejal de EH Bildu en el Ayuntamiento de Durango

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5 Comentarios

  1. Markel
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    El ayuntamiento no es sordo ni cree en ese proyecto, seamos sinceros y digamos las cosas como realmente son.
    Lo que estan haciendo es asegurarse una buena jubilacion sacando adelante este proyecto. Una vez mas, otro chanchullo para beneficio personal y del partido. Y muy mal lo vamos a tener para paralizarlo.
    Lo mejor que saben hacer cuando es obvio que nadie quiere lo que estan haciendo, es, o bien marcharse del pleno como el otro dia, o esconderse detras de algun otro conjcejal como hacia uno del PNV el otro dia.
    Si les da verguenza que la gente les increpe, es que saben que lo que hacen no esta bien.

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  2. juantxo1447
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    Bildu confunde pueblo con ellos mismos. Ellos son el pueblo legitimo hasta que llegan las elecciones y pierden. Cuando estan en el gobierno de pronto se olvidan de las consultas y esas cosas que curioso.

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    1. Evaristo
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      El pueblo son más de 3.000 firmas y sobre los olvidos no te preocupes porque estaremos unos cuántos para recordárselo por si les falla la memoria en algún momento.

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    2. Ion Andoni
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      El pueblo son todas esas plataformas, asociaciones y firmas. Y no nos olvidaremos, porque ya lo estamos demostrando, no son sólo palabras. Y porque la gente nos lo recordará, y hará bien.

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  3. Jon
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    Está muy claro que el plan de las 5 torres no gusta a nadie, ni siquiera al PNV de Durango, que es incapaz de justificarlo de ninguna manera. Lo triste es que aun siendo eso así, como si se tratara de una condena que hay que asumir, se vaya a aprobar y llevar adelante.

    Para llorar.

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